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El Mercado
La Innovación
El Primer Flujo de Caja
La Oportunidad

Este artículo presenta una propuesta creativa para la atención sanitaria como una de las 100 innovaciones en el marco de „The Blue Economy“: un movimiento internacional para más actividad empresarial, competitividad y empleo.

 

El Mercado

El mercado mundial de antibióticos, se espera que crecerá desde unos 26 millares de dólares en 2002 hasta 40,3 millares en el 2015. A pesar del hecho de que últimamente la industria haya sido incapaz de descubrir un antibiótico completamente nuevo, se espera que seguirá el fuerte crecimiento. Esto se debe sobre todo a un ambiente favorable en la legislación, donde los programas de seguros sociales están preparados para pagar más para fármacos ante la creciente conciencia de que aumentan las resistencias contra antibióticos y la vuelta de enfermedades que se consideraban extintas, por ejemplo la tuberculosis. Los Estados Unidos son el mayor mercado para antibióticos a nivel mundial; allí el consumo de este tipo de fármacos de prescripción obligatoria se ha cuadruplicado en solo una década.

Los antibióticos se descubrieron primero cuando en el 1929 Alexander Fleming se dio cuenta por casualidad cómo la penicilina controla las bacterias. Fleming nunca patentó la penicilina, sino que la ofreció libremente a la comunidad médica y la sociedad. Por ello recibió el Premio Nobel en 1945. El mayor crecimiento en el mercado de antibióticos, sorprendentemente no se encuentra en la protección de la salud humana. Se estima que un 50 al 70 por ciento de los antibióticos se suministran a animales sanos para estimular su crecimiento en un 2 a 3 por ciento en vez de administrarlos a personas enfermas. Mientras la Unión Europea hace poco prohibió la mayoría de los usos de antibióticos para animales, otros países como Dinamarca practican esta política ya desde el 2000. Una década después las estadísticas indican que allí la resistencia bacteriana contra los antibióticos disminuye.

El número de antibióticos nuevos es extremadamente bajo. Solo cinco de las 13 empresas farmacológicas mayores intentan descubrir antibióticos nuevos. Entre el 2003 y el 2007 la FDA ha admitido solo cinco nuevas variaciones de antibióticos ya existentes; veinte años antes fueron 16. El problema consiste en que los antibióticos solo se administran durante una o dos semanas para curar a un paciente, mientras un paciente de cáncer o de diabetes puede necesitar un medicamento durante toda su vida, lo que significa un mercado más rentable para el fármaco. Al mismo tiempo las mutaciones en E.coli han resultado en algunas variaciones que están completamente invulnerables contra casi todos los antibióticos modernos. Ahora unos 100.000 americanos al año contraen enfermedades en hospitales.

El Staphylococus aureus resistente a la meticilina (MRSA), una variedad de bacterias mutadas, hoy en día mata a más americanos que el SIDA. Obviamente la tecnología y el mercado han fallado. Cuando expira una patente sobre un antibiótico, se sigue vendiendo como fármaco genérico a un precio mucho menor que el original, lo que provoca un uso más extenso que contribuye a más mutaciones y resistencias bacterianas. Al mismo tiempo la expiración de la patente conlleva una baja en ingresos que implica que las ganancias menores eliminan el presupuesto para investigación y desarrollo. Al final el surgimiento de resistencias a este antibiótico ya no se monitorea ni por medio del inventor, ni por propietario anterior de la patente o el fabricante del fármaco genérico.

 

 

La Innovación

Los científicos advierten que las infecciones cotidianas pronto podrían volver a convertirse en la causa de muchas muertes. Aunque la idea de subvencionar el desarrollo de fármacos con una cuota de un millar de dólares por medicamento así como la garantía de cubrir la administración a los pacientes parece ser una vía muy costosa, hay muchos quienes se preguntan cómo cerrar la brecha entre la necesidad de nuevos antibióticos para la sociedad y las bajas recompensas que reciben las compañías farmacéuticas a pesar de las subvenciones gibernamentales masivas. Los expertos insisten en que habría que introducir leyes para conservar la efectividad de los fármacos existentes por medio de prevenir el uso excesivo en los tratamientos y la cría de animales, y a la vez asegurar un mejor control de infecciones en los hospitales. El pensamiento innovador es que los antibióticos son como la biodiversidad: un recurso natural que hay que preservar y usar con mucho cuidado.

James Colthurst, un cirujano británico y bisnieto de Sir Almroth Wright, el inventor de la vacuna contra la fiebre tifoidea quien trabajaba en el mismo laboratorio como Alexander Fleming, estudiaba los efectos de la electricidad sobre el cuerpo humano desde que su hermana fue lesionada gravemente en la cabeza. Como su empeño en este campo fue bien conocido, lo contactó un grupo de científicos soviéticos quienes exploraban un concepto de estimulación eléctrica como herramienta futurística para el cuidado de salud durante los viajes espaciales. Colaboró en el desarrollo de su equipo para un uso más amplio. Cuando ocurrió la perestroika y ellos decidieron comercializar lo que tenían a mano, el Dr. Colthurst siguió desarrollando sus propias ideas sobre el biofeedback eléctrico. Respaldado por el trabajo que había emprendido en 1978 durante sus estudios de bachillerato en anatomía neurológica en el St. Thomas’ Hospital, desarrolló la hipótesis de Fenzian.

Esta hipótesis se basa en el hecho que los nervios se originan en la misma capa del embrión como la piel: el neuroectodermo. Una red de nervios, el sistema nervioso central (SNC) que comprende el cerebro y la médula espinal así como el sistema nervioso periférico (SNP) recolecta, integra y disemina información en todo el cuerpo por medio de impulsos eléctricos. Estos impulsos se convierten en mensajeros químicos que guían la actividad celular. La estimulación eléctrica por medio de un aparato simple que cumple con todos los reglamentos de la Unión Europea y la FDA estadoundiense, se parece a los impulsos de los nervios y forma un proceso de respuesta biológica con un simple contacto con la piel que entra en diálogo con el SNC. Pronto el Dr. Colthurst y su equipo pudieron juntar evidencias anecdóticas que incluían la cura del asma, la recuperación de la parálisis facial periférica y la cura de la enfermedad de Crohn. Este caso, en el cual los fármacos y la cirugía se han podido sustituir por ningún medicamento y sin cirugía, es un ejemplo que muestra uno de los característicos de la Blue Economy: el de “sustituir algo por nada”.

 

 

El Primer Flujo de Caja

Siguiendo una audición retrospectiva de 600 pacientes que se publico en la revista Pain Clinic (The Pain Clinic 2007, Vol. 19 N° 1) se publicó un estudio piloto inicial sobre el uso de la estimulación eléctrica basada en Fenzian en casos de asma en una carta al European Respiratory Journal (vol. 34 n° 2 pp. 515-517). Esto comprobó el concepto de un nuevo tratamiento alternativo que no depende de fármacos. Aunque los científicos admiten que el mecanismo exacto no se conoce, también están de acuerdo de que la respuesta biológica podría provocar cambios a través del SNC. Esto resultó en varios experimentos clínicos en seis centros médicos, entre ellos la Universidad de California, el Johns Hopkins Hospital y la Universidad de Ciudad del Cabo. Al mismo tiempo se recaudaron fondos para estudios avanzados en el Manchester Interdisciplinary Biocentre.

La investigación científica de llagas en Manchester sigue suministrando resultados extremadamente positivos. Ahora hace falta una serie de estudios in vitro para confirmar el trabajo práctico y así comprobar el avance científico. Mientras tanto el Dr. Colthurst creó Fenzian Limited como una compañía privada de investigación y desarrollo medicinal registrada en el Reino Unido, con el apoyo de inversores europeos y americanos quienes han tenido diferentes grados de experiencia positiva con el avance Fenzian en los cuidados médicos.

 

 

La Oportunidad

Los gobiernos enfrentan múltiples retos. Por un lado la mayor edad de la población implica un aumento continuo en los costos para cuidado de salud. Luego, los gobiernos se ven frente a un déficit presupuestario cada vez mayor y la subvención con millares de dólares se vuelve más difícil para cualquier departamento de gobierno.

Las compañías farmacéuticas, por otro lado, para obtener permisos para nuevos medicamentos tienen que enfrentar cada vez más obstáculos, los costos de los litigios aumentan, las patentes de muchos fármacos están a punto de expira y crece el problema de las falsificaciones de fármacos, mientras que los pacientes corren un riesgo mayor de contraer infecciones si tienen que someterse a cirugías o pasar un tiempo prolongado en un hospital. El amplio espectro de posibles usos del avance pionero del Dr. Colthurst con su tecnología Fenzian da nuevas perspectivas que alivian a las empresas farmacéuticas de su enfoque limitado en fármacos químicos. Fenzian corta la necesidad por subsidios, reduce los costos de efectos laterales y trabaja con la capacidad inherente del cuerpo humano de curarse por sí mismo. Usa lo que tienes a mano: Esto es uno de los principios claves de la Blue Economy.

 

Imágenes: Stock.XCHNG

 

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835 days ago
 
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